
Capitulo IV
Las especulaciones seguían. La sucesión de Abelardo Carrillo Zavala ya estaba cerca y Antonio González Curi se alistó con sus incondicionales para lograr ser considerado. Creía que en verdad él podría ser el candidato a gobernador y que el propio Abelardo sería decisivo a la hora de la última palabra del presidente y no dudo en traicionar a su hermano Jorge Luis.
Era tal la desesperación de Antonio que se atrevió a acercársele al gobernador que, preocupado, sólo alcanzó a darle claridad a Tony. El que tiene más posibilidades de ser candidato es Jorge Luis, le dijo. Se ha movido bien, ha consolidado relaciones con la dirigencia del partido y es una excelente propuesta que podría hacer Silvia Hernández desde la CNOP.
Antonio estalló en ira. De nuevo su hermano era preferido a él, igual que en su casa donde las preguntas y las opiniones de peso eran pedidas al Arqui y no a él. No le quedaban dudas, de nuevo Jorge Luis era un obstáculo para llegar a destacar y para mantenerlo tranquilo y darle un poco de movilidad política, Abelardo Carrillo decide a pesar de todo sostenerlo como el presidente del PRI y lo propone a Luis Donaldo Colosio la ratificación, quien tenía una muy pobre opinión de ambos hermanos, básicamente porque sabía de sus relaciones con los Arceo, con Carlos Sansores y a Abelardo lo veían con mucha displicencia desde el centro.
Lanzadas las cartas, Jorge Salomón Azar García llega como candidato a gobernador en medio de una feroz embestida por parte de los hermanos González, de la familia Arceo Corcuera y Sansores, pero a pesar de las recomendaciones de Colosio Antonio González Curi es ratificado como el presidente del PRI y de ahí saltaría para ser diputado federal a pesar de haber organizado y cobijado la toma del PRI por parte de las lideresas de colonias regenteadas por Carlos Sansores Pérez contra la nominación de Azar.
Salomón era el peor escenario para ellos y sólo Antonio logró colarse como diputado federal mientras a Jorge Luis, como premio de consolación, se le nombró delegado estatal de Banobras ya en enero de 1992, en un cargo que sostuvo hasta julio de 1993.
Ahí, el Arqui prácticamente desapareció de la vida política aunque era presidente del Colegio de Arquitectos y más tarde regresa a presidir la Coparmex mientras Tony iniciaba su despegue político con comisiones menores del PRI hasta que lo hacen delegado del PRI en el Estado de México durante la campaña a gobernador de Emilo Chuayfet Chemor en 1993.
Las traiciones continuarían...

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